El Gobierno porteño anunció un plan de puesta en valor del edificio central del Botánico de Palermo, un inmueble de casi 145 años con una historia institucional poco conocida. Entre las novedades, la incorporación de un ascensor, mejoras de accesibilidad y la instalación de un café con concesión privada que ya generó rispideces vecinales.
La Ciudad de Buenos Aires avanza en la restauración integral de la casona del Jardín Botánico «Carlos Thays», el edificio central del espacio verde de Palermo declarado Monumento Histórico Nacional en 1996. La intervención prevé obras en el interior y el exterior del inmueble, mejoras de accesibilidad y una reorganización de los usos que incluye, entre otras novedades, la instalación de un café de gestión privada.
El edificio y su arquitectura
La casona fue proyectada por el ingeniero militar de origen polaco Jordan Wysocki —convocado por el presidente Domingo Faustino Sarmiento para materializar el gran parque urbano— y construida por Pedro Serechetti. El proyecto fue presentado en enero de 1881 y las obras se extendieron entre abril y diciembre de ese mismo año.
El edificio responde a la tradición funcional inglesa, característica de la arquitectura ferroviaria de la época. Su volumetría compacta remata en cuatro torres de planta octogonal que le confieren el aspecto de castillo inglés por el que es conocido. El exterior, revestido en ladrillos rojizos, presenta una secuencia rítmica de ventanas verticales con carpinterías de vidrio repartido y madera pintada en verde inglés. En planta baja contaba originalmente con seis amplias salas; en el nivel superior, cuatro habitaciones comunicadas por grandes arcos sin puertas, lo que permitía integrarlas en salones de mayor extensión.
Una larga historia institucional
A lo largo de su existencia, el edificio fue sede de distintas reparticiones del Estado. Entre 1882 y 1894 funcionó allí el Departamento Nacional de Agricultura. Desde 1894 y hasta 1896 albergó al Museo Histórico Nacional, que luego fue trasladado al Parque Lezama. El 11 de agosto de ese año, la Dirección de Paseos tomó posesión del inmueble.
Desde 1897 fue sede de esa dirección y durante la gestión de Carlos Thays —el paisajista que transformó el sistema de parques porteños— fue habitado por su propia familia. El 7 de septiembre de 1898, el Botánico abrió sus puertas al público por primera vez. Hoy la casona es sede de la Administración del Jardín, que reúne las áreas operativa, técnica, educativa, ambiental y administrativa.
Las obras previstas
El plan de restauración incluye la conservación de las fachadas de ladrillo, la recuperación de la escalera histórica y las carpinterías originales de puertas y ventanas, con tareas de limpieza, sellado de juntas, reemplazo de piezas dañadas y recambio de vidrios. Se instalará un ascensor interior para garantizar la accesibilidad plena al edificio, y se ejecutarán rampas accesibles en cada una de las torretas. También se renovarán las instalaciones sanitarias, eléctricas y termomecánicas, y se tratarán todas las superficies interiores.
En planta alta se proyecta incorporar un SUM y una nueva biblioteca, además de adecuar los baños de ese nivel y crear un office. El proyecto también contempla la creación de espacios comunes de uso abierto.
El café con concesión privada
Entre las novedades figura la incorporación de un área gastronómica denominada «Café Botánico Literario«, cuya gestión se licitó como concesión onerosa a cinco años con un canon base de $2.050.000. La primera licitación, prevista para agosto de 2025, fue declarada desierta; la segunda se realizó en septiembre del mismo año.
La iniciativa se inscribe en un contexto de tensión sostenida entre el Gobierno porteño y vecinos y organismos de protección patrimonial. La instalación de nuevos baños públicos en el predio —concretada en 2025 tras años de litigio judicial— es el antecedente más reciente: la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos denunció en su momento que las obras se iniciaron sin la consulta previa que exige la ley, y un grupo de vecinos llegó a obtener una medida cautelar que paralizó temporalmente los trabajos.
Un conflicto que viene de lejos
La restauración de la casona se enmarca en una tensión que el Jardín Botánico arrastra desde hace años. El predio, declarado Monumento Histórico Nacional en 1996, está sujeto a la ley nacional 12.665, que exige la intervención previa de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos ante cualquier obra que pueda afectar un bien protegido. Sin embargo, en más de una ocasión el Gobierno porteño avanzó con trabajos sin cumplir ese requisito. El caso más reciente fue la construcción de nuevos baños públicos sobre la calle República Árabe Siria: la propia Comisión informó a la Justicia que nunca fue consultada, un grupo de vecinos obtuvo una medida cautelar que paralizó temporalmente las obras, y la causa llegó a juicio. La Ciudad argumentó que la declaratoria patrimonial era «difusa» y que tenía obligaciones propias en materia de accesibilidad y servicios. Los trabajos finalmente se concretaron en 2025. Con ese antecedente fresco, la incorporación del café de gestión privada en la casona restaurada es observada con atención por quienes vienen siguiendo de cerca las intervenciones en el predio.
La restauración de las esculturas
En paralelo a la obra de la casona, durante 2025 especialistas del taller Monumentos y Obras de Arte (MOA) del Gobierno de la Ciudad restauraron veinte esculturas emplazadas en el jardín. Entre las piezas intervenidas figuran los bustos del general José de San Martín y del Perito Moreno, y las obras Plegaria a la india tehuelche, L’Acquaiolo, La Soberanía, La Flora, La Amazona, Despertar de la Naturaleza, El Cisne, La Flor Indígena, La Tempestad, La Pastoral, Plegaria, Pureza y Sagunto, entre otras. Los trabajos incluyeron limpieza especializada, consolidación de materiales, reintegración cromática y tratamientos de protección.
El Botánico en cifras
El Jardín Botánico «Carlos Thays» ocupa 7,7 hectáreas en el barrio de Palermo y alberga cerca de 1.500 especies vegetales. Cuenta con cinco invernaderos, un herbario, dos bibliotecas, jardines de estilo francés, romano y oriental, y más de treinta obras de arte distribuidas en sus senderos. Recibe alrededor de 750.000 visitantes por año, a los que se suman unas 100.000 visitas escolares y universitarias. La entrada es gratuita.
Para finalizar
En nuestra querida ciudad de Buenos Aires crece el asfalto y el ruido, el negocio inmobiliario nos abruma, y el ritmo en las calles es vertiginoso. Por eso, el Jardín Botánico «Carlos Thays» representa algo que se vuelve cada vez más escaso: un lugar donde el tiempo parece correr a otra velocidad. Sus 7,7 hectáreas en el corazón de Palermo no son solo un parque. Son un refugio climático reconocido oficialmente, donde la temperatura puede ser hasta cinco grados menor que en las veredas que lo rodean. Son un laboratorio vivo de biodiversidad, un archivo botánico, un espacio de formación y de encuentro. Y son, también, una pausa.
Desde que Carlos Thays lo abrió al público el 7 de septiembre de 1898, el Botánico sobrevivió a décadas de transformaciones urbanas, cambios de gestión y debates sobre su uso. Cada generación de porteños lo redescubrió a su manera: los que fueron de chicos a ver los gatos que viven entre los senderos, los que lo convirtieron en escenario de lecturas y tardes de sol, los que llevan a sus hijos a la biblioteca infantil o a observar mariposas. El Botánico es, en ese sentido, uno de esos pocos lugares de la ciudad que pertenecen a todos sin que nadie lo discuta.
La restauración de su casona histórica es una oportunidad. Pero, la oportunidad para recuperar un edificio que tiene más historia que casi cualquier otro inmueble público de Buenos Aires, que albergó ministerios y museos antes de convertirse en la sede administrativa del jardín que lo rodea, nos debe recordar que preservar el patrimonio no es solo una cuestión técnica: requiere consenso entre las partes, transparencia y respeto por las normas que la propia sociedad se dio para proteger lo que considera irremplazable.
Fuentes:
- Café Botánico Literario: boletín oficial Nro 7194 – 01/09/2025
- Ficha técnica patrimonial del edificio (GCBA)
- Sitio oficial del GCBA (buenosaires.gob.ar)
- Gacetilla oficial del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana del GCBA
- Pura Ciudad, 02/09/2025: «Concesionarán un café dentro del Jardín Botánico de Palermo»
- Pura Ciudad, octubre 2025: «Palermo: restaurarán la histórica Casona Jardín Botánico»
- Infobae, 08/04/2026: «El gobierno porteño dio detalles de la restauración integral en la casona histórica del Jardín Botánico»
- La Nación, 18/08/2023: «El Jardín Botánico vuelve a ser motivo de disputa por una obra en construcción»
- La Nación, 21/09/2023: «La insólita polémica que frenó la construcción de baños públicos en un parque porteño»
- Observatorio AMBA: «La Justicia porteña ordenó a la Ciudad suspender una polémica obra en el Jardín Botánico»
- Ley nacional 12.665 (régimen de Monumentos y Lugares Históricos

