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Borges, Molinari y Schulman desde el 21 de mayo en el Centro Cultural Recoleta

Borges, Molinari y Schulman desde el 21 de mayo en el Centro Cultural Recoleta
Llega una gran exposición sobre Jorge Luis Borges al Centro Cultural Recoleta, junto a muestras de Eduardo Molinari y Liv Schulman. El jueves 21 de mayo a las 18 h el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) inaugurará simultáneamente tres exposiciones que ocuparán sus salas principales y propondrán un recorrido que cruza literatura, historia reciente y prácticas artísticas contemporáneas.

 

Borges en la Sala Cronopios

El jueves 21 de mayo a las 18 h se inaugurará la exposición Borges: ecos de un nombre en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930). Curada por Rodrigo Alonso, Daniel Fischer y Maximiliano Tomas, la exhibición abordará tanto la obra como la vida pública y privada del autor de “Ficciones”, en un homenaje integral que ocupará la gran Sala Cronopios del Recoleta conmemorando los 40 años de su muerte, sucedida el 14 de junio de 1986. 

Realizada junto a la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y con la colaboración de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, la muestra propone una mirada colectiva sobre la figura y la obra del gran escritor argentino, en la que se podrán ver objetos personales, primeras ediciones, manuscritos, fotografías, objetos, memorabilia y hasta una recreación del cuarto del departamento de la Plaza San Martín en el que vivió casi toda su vida.

Organizada en núcleos temáticos delimitados por una monumental y a la vez delicada instalación textil del artista Pablo Lehmann, los especialistas Lucas Adur, Gonzalo Aguilar, Germán Álvarez, Matías Bauso, Mariela Blanco, Pablo Gianera, Martín Hadis, Laura Rosato y Patricio Zunini darán cuenta, a través de textos y objetos diversos, del vínculo que Jorge Luis Borges mantuvo con la ciudad de Buenos Aires, y de su relación con la poesía, la lectura y las bibliotecas, el cine, la amistad, el amor e incluso acerca de su profusa presencia en medios de comunicación. 

Además de una completa cronología de su vida, gigantografías con imágenes inéditas y material audiovisual que ilustran su juventud y madurez, “Borges: ecos de un nombre” contará con una proyección animada en forma de holograma que traerá a la vida al autor de “El Aleph”, y un espacio de lectura donde el público podrá detenerse a leer fragmentos de sus obras.

Borges: ecos de un nombre celebrará la obra y figura del escritor intentado aportar una mirada colectiva para imaginar ya no quién fue Borges sino quién es hoy para nosotros, qué significa este apellido (Borges deviene de “burg”, que a la vez significa “ciudad”, “fortaleza” y “castillo”: nombres) para la Argentina de nuestros días. 

La monumental exhibición irá del dato histórico a la construcción del mito. “Al inicio, la muestra destrama los rumbos de su vida pública y la gravitación de sus múltiples afectos; este límite se vuelve más complejo a medida que se avanza en su recorrido. Hacia las profundidades de la sala el nombre propio se multiplica en sus ecos y la experiencia vital cede su lugar a la arquitectura de la palabra y la ficción”, explica Maximiliano Tomas director general del Centro Cultural Recoleta.

Borges: ecos de un nombre se podrá recorrer a partir del 21 de mayo a las 18h en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930), con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos de martes a viernes de 12 a 21h y los sábados, domingos y feriados de 11 a 21h.


Eduardo Molinari en la Sala J

También el 21 de mayo a las 18h inaugurará Hijos de la Luna del artista Eduardo Molinari con la curaduría de Javier Villa en la sala J del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930). 

A cincuenta años del último Golpe de Estado en la Argentina, Hijos de la Luna, de Eduardo Molinari (Buenos Aires, 1961), pone el foco en aquellas juventudes de los años setenta que optaron por no encajar. La aparente disyuntiva entre rock y guerrilla —frecuentemente simplificada entre la fuga o el compromiso— se revela aquí como un falso antagonismo.

El rock no fue únicamente un refugio hedonista ni la guerrilla pura máquina ideológica. Ambos compartieron una misma matriz de intensidad: la búsqueda de formas de desobediencia que disputaban los modos de vida disponibles. Si la militancia revolucionaria proponía una toma del poder, el rock ensayaba una toma del cuerpo y la sensibilidad.”, expresa Javier Villa. 

Mientras que el universo contracultural circuló como flujo de electricidad y fuerza poética, el imaginario revolucionario tuvo a la sangre como flujo-savia dando dinamismo a su fuerza. Entre descargas eléctricas y pulsaciones sanguíneas, la exposición compone una suerte de sistema nervioso de época”, concluye Villa. 

El punto de partida son los bombardeos a Plaza de mayo de 1955, donde se despliega una escena inaugural de violencia militar desde el cielo, que produce una primera herida para la sensibilidad juvenil de las siguientes décadas. El punto de llegada es la recuperación democrática, luego de atravesar el período más oscuro del Proceso de Reorganización Nacional, donde la imagen de los aviones retorna con los “Vuelos de la muerte”. Bajo ese cielo como campo de batalla, los astros organizan parte del imaginario de la exposición: la estrella roja de la guerrilla como horizonte de orientación y combate; el sol y la luna, omnipresentes en las líricas y gráficas del rock En Molinari, las imágenes astrales no funcionan como meros símbolos generacionales, sino como cuerpos de atracción que todavía irradian hacia un pasado profundo, sobrevuelan nuestro presente y vislumbran indicios del porvenir.

Los materiales reunidos e intervenidos por el artista -tanto de las revistas Pelo como de la gráfica clandestina- funcionan como documentos poéticos expandidos: superficies donde historia, símbolo, memoria y transmisión se entrelazan. 

En Molinari, la figura del dibujante-escriba encargado de producir y transmitir esos mundos visuales aparece como una referencia decisiva: alguien que entiende los actos de recordar y narrar como una práctica colectiva de interpretación y de circulación de energías. 

Allí donde la historia oficial suele separar mundos —la contracultura y la militancia, la poesía y la acción—, Hijos de la Luna detecta zonas de contagio, pasajes secretos y reverberaciones. 

Hijos de la Luna se podrá visitar a partir del jueves 21 de mayo 30 de abril a las 18 h en el CENTRO CULTURAL RECOLETA, con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos, de martes a viernes de 12 a 21 h, sábados, domingos y feriados de 11 a 21 h. 


Liv Schulman en la sala C

Coincidiendo con las exposiciones de Borges y de Molinari, el 21 de mayo a las 18 h se inaugurará Entusiasmo público de Liv Schulman en la sala C del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) con la curaduría de Carla Barbero. Con un amplio recorrido internacional, la artista presenta por primera vez en Buenos Aires una exposición individual institucional que reúne obras realizadas entre 2011 y la actualidad. 

Entusiasmo público traza más de una década atravesada por la normalización del control, la gestión de los afectos y la transformación de la vida cotidiana en un campo de gestión permanente. A través de ficciones documentales, series de televisión, lecturas performáticas y novelas, Schulman trabaja con el lenguaje como una tecnología política. 

El absurdo y el humor —a veces hilarantes— operan para exponer los mecanismos de control mediante los cuales las subjetividades se desenvuelven en el espacio social y político de modo que organizan los afectos y modulan el deseo.

“Las obras de Liv Schulman (Buenos Aires, 1985) interrogan los modos en que el lenguaje organiza la experiencia social y política: cómo los discursos —artísticos, terapéuticos, económicos— producen formas de vida”, comenta Carla Barbero.

La exposición abarca sus trabajos audiovisuales más significativos en formatos como la ficción documental, la serie televisiva, el largometraje y la telenovela, piezas que revelan en la insistencia de un método para elucubrar la relación entre lenguaje, economía y subjetividad. La selección de obras reúne trabajos desde la serie Control (2011) hasta producciones recientes, incluyendo Un círculo que se fue rodando, distinguida con el Premio de la Competencia Flash en el Festival Internacional de Cine de Marsella, Francia (2024).

Entusiasmo público se podrá visitar a partir del 21 de mayo a las 18h, con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos en la sala C del CCR, de martes a viernes de 12 a 21h, sábados, domingos y feriados de 11 a 21h. 


Las tres exposiciones podrán visitarse a partir del 21 de mayo, con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos en las salas Cronopios, J y C del CENTRO CULTURAL RECOLETA (Junín 1930) de martes a viernes de 12 a 21 h, y sábados, domingos y feriados de 11 a 21 h.

Programación completa en http://www.centroculturalrecoleta.org/


Fuente: Cecilia Gamboa | [email protected]


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