Homenaje a Marcela Brenda Iglesias a 22 años de su muerte

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Marcela Brenda Iglesias
Marcela Brenda Iglesias
Nora Ribaudo y Eduardo Iglesias convocan para el próximo sábado 10 de febrero de 2018 a las 11 h., al acto-homenaje que se realizará por su hija, Marcela Brenda Iglesias, fallecida hace 22 años, en el paseo que lleva su nombre, frente al arco central.
“Tu mirada nos marca el camino hacia adelante, para no bajar los brazos. Tu sonrisa nos contiene emocionalmente y tus manos aferradas a las cadenas del columpio, nos dan fuerza y firmeza en esta lucha por la justicia y la defensa de la vida. Tu imagen y recuerdo, nos transmiten todo eso y mucho más”.
Tus padres

Marcela murió el 5 de Febrero de 1996 aplastada por una escultura gigantesca, mal soldada y emplazada por una Galería de Arte en un paseo público, sin permiso ni cuidado alguno.

El juez de instrucción Luis Schlegel en 9 meses no hizo nada. La jueza Nocetti de Angeleri permitió estirar los tiempos por casi 10 años, aceptando más de 117 apelaciones, recusaciones y demás chicanas legales; pero fue muy rápida para dictar la prescripción y NO HUBO JUICIO.

Por la muerte de Marcela fueron imputados por homicidio culposo: la dueña de la Galería de Arte, Diana González de Lowenstein, el escultor Danilo Danzinger y los funcionarios municipales Héctor Torea, Antonio Mazzitelli y Juan Carlos Fabale. Todos gozaron de la impunidad que les otorgó la jueza y la ley 25990 de acortamiento de los plazos de prescripción que no era aplicable a este caso. A pesar de estas irregularidades, el fallo fue refrendado por la Corte Suprema y justificado por el artículo 280 como “insustancial y carente de trascendencia”. O sea, todo para exculpar a los imputados. La muerte de Marcela quedó sin justicia en nuestro país. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos hace varios años recibió el reclamo de sus padres, pero aún no tomó una decisión.

Por iniciativa de la Asociación Amigos del Lago, la Legislatura Porteña aprobó por voto unánime la ley 2366 ponerle el nombre de Marcela Brenda Iglesias a lo que era el Paseo de La Infanta. Esto también se desvirtuó y quedó un pequeño espacio de todo eso, dedicado a su memoria. De las veredas, terrazas y sendero a ambos lados del viaducto se construyó un veredón que en su gran mayoría está ocupado por mesas y sillas del Polo Gastronómico.

A Marcela le quitaron la vida real, pero sigue viva en sus padres, en cada momentos de sus vidas y en cada Acto en el que se la recuerda junto a las Madres del Dolor, otros padres, Amigos del Lago de Palermo, organismos de DD.HH. y Asociaciones.

Dicen los papás de Marcela: “Desde ya que agradecemos el apoyo de siempre y la lucha por despejar de emprendimientos comerciales y/u ocupaciones indebidas en los Espacios Verdes, que nada tienen que ver con la letra de la ley 2366 de la Legislatura Porteña“.