La primera fábrica de Biromes funcionó en Palermo

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Primera fábrica de Biromes funcionó en Oro 3050 Palermo
En el 3050 de la calle Oro, en el barrio de Palermo funcionó, entre 1941 y 1948 la sede de la primera fábrica de bolígrafos a nivel mundial. La placa que allí figura, desde 2018, es gracias a la iniciativa de los legisladores de la Ciudad, José Acevedo y Andy Freire. #birome #LadislaoBiro #Oro3050 #esferográfica

Una birome es un «utensilio para escribir que consiste en un tubo hueco de plástico o de metal con un depósito cilíndrico de una tinta viscosa en su interior y una bolita metálica en la punta que gira libremente y hace salir la tinta de forma uniforme» dice el diccionario.

Antes, se escribía únicamente con lápiz o con lapiceras de tinta, de «pluma fuente» se llaman, que tienen el incoveniente de que si parás un rato de escribir la tinta se seca, recuerdo como apretaba el cartucho para que cayera una gotita que volviera a mojar la pluma o cómo la sacudía para lograr el mismo efecto. Ni hablar de las manchas de tinta en los dedos, en la ropa y en el escritorio. 

Según cuentan, Ladislao Biro ya no soportaba que su pluma fuente se echara a perder y le manchara dedos y camisa, fue por eso que le pidió a su hermano Georg que ideara una tinta más espesa, que no dio resultado con la pluma. Pero un día, mientras observaba a unos niños jugando en la calle con una bolita, vio como una de ellas atravesaba un charco y al entrar en el piso seco dibujaba un trazo de agua limpio y claro, tal como el que él necesita lograr: la solución parecía sencilla, tenía que colocar una bolita en la punta de un tubo con tinta, y que al girar esta dejara un trazo sobre el papel. No fue fácil, pero finalmente lo logró.

Biro patentó su invento en el año 1938, en Hungría y también en Francia, pero con la guerra, tanto él como su hermano emigraron a la Argentina donde, en 1943, volvieron a patentarlo: conformaron la compañía Biro-Meyne-Biro y con bajo presupuesto y no demasiados recursos mejoraron su invento y lo registraron en Argentina.

Ladislao Biro

Las plumas esferográficas, fueron lanzadas al mercado bajo el nombre comercial de Birome (acrónimo formado por las sílabas iniciales de Biro y Meyne) con tan bajo costo que no llamaron demasiado la atención como para venderse en las librerías como una herramienta de trabajo y hasta se vendían como juguetes para niños. Inmediatamente le dieron la licencia del invento a la firma norteamericana Eversharp, que luego fue comprada por Parker Pen (quien comercializó los bolígrafos Parker). Marcel Birch, francés, también adquirió los derechos del invento, fabricando los bolígrafos marca BIC.

Biro y sus socios terminaron quebrando, no conseguían financiamiento y hubo otros inventos que no tuvieron valor comercial. Más tarde, uno de sus clientes lo contrató para dirigir la fábrica de los bolígrafos Sylvapen.

La única hija de Ladislao Biro, Mariana, junto con su marido  Francis Sweet, son los fundadores de la Escuela del Sol. Vive desde hace 55 años en el barrio de Colegiales. Tuvo 2 hijos y 5 nietos.

Proyecto presentado en la Legislatura de la Ciudad

Contada la historia, exponemos a continuación, los fundamentos del proyecto presentado por Andrés Freire y José Acevedo justificando la colocación de la placa recordatoria donde funcionó la primera fábrica de Biromes del mundo :

«Que el prestigioso inventor Ladislao José Biro, de origen húngaro y nacionalizado argentino, vino a nuestro país el 24 de julio de 1940, y desarrolló una muy prolífica actividad como empresario hasta el día de su fallecimiento en Buenos Aires, el 24 de octubre de 1985.

Que autor de más de 300 inventos, mundialmente reconocido por haber inventado y comercializado con éxito al primer bolígrafo a nivel internacional. Fue autor además de otros destacados inventos, como «El principio de sustentación magnética para trenes», «Las caja automática de velocidades para automóviles», «El perfumero a bolilla», «La boquilla-filtro para cigarrillos» y «Una cerradura inviolable».

Que Biro adoptó la ciudadanía argentina, siempre estuvo muy agradecido por la forma en que fue recibido e integrado por nuestro país y trajo a su familia para radicarse con él. A través de sus inventos y productos comerciales contribuyó a crear fuentes genuinas de trabajo y a otorgar prestigio a nuestro país por la calidad de sus productos y de sus desarrollos técnicos.

Que a mediados de 1960, el diario inglés «The Sunday Times», lo incluyó a Biro entre uno de «Los mil hacedores del Siglo XX».

Que la palabra «birome», como un sustantivo común para aludir a los «bolígrafos», ha sido aceptada por la Real Academia Española como un «argentinismo», lo cual ha sido otra contribución de Biro al acervo cultural de nuestro país.

Que en 1994, el Correo Argentino, emitió una serie de estampillas en reconocimiento a los inventores locales más destacados de la historia, entre ellos a Ladislao José Biro, hecho que marcó un hito a nivel mundial, en reconocimiento a su labor como inventor profesional y su gran contribución técnica y económica a nuestro país.

Que el día de su nacimiento, el 29 de septiembre, se celebra en la Argentina, el «Día del inventor», en honor a sus grandes logros y a su gran ejemplo como inventor profesional, y para
estimular a las generaciones presentes y futuras de inventores locales.«.

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