Prevención del Golpe de Calor en humanos y mascotas

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Prevención del Golpe de Calor en humanos y mascotas

Las olas de calor pueden producir, en las personas: deshidratación, elevada temperatura corporal (40° o más), cansancio o agotamiento, dolores de cabeza, mareos, náuseas, respiración y pulso débiles, presión baja y desmayos. Para prevención, durante enero y febrero, en las Estaciones Saludables, los Centros de Día y otros organismos públicos, se ofrecen consejos para afrontar las jornadas con mayor temperatura. Por otro lado, las mascotas, perros y gatos, son más sensibles aún que los humanos frente a las altas temperaturas. Es necesario estar atentos a cuales son los factores que desencadenan este cuadro y cómo actuar ante esta situación.

HUMANOS

El Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, a través de su Agencia de Protección Ambiental (APrA), está llevando a cabo un ciclo de charlas informativas acerca de los riesgos y las medidas de prevención sobre las olas de calor. Este ciclo se llevará a cabo durante enero y febrero y recorrerá distintos puntos de las 15 Comunas.

Los encuentros son gratuitos en las Estaciones Saludables, Centros de Día y Comedores Municipales, entre otros. La convocatoria se realiza a través de las redes sociales y en las pizarras ubicadas en cada centro.

Si bien las charlas están orientadas especialmente a adultos mayores, están invitados todos los vecinos ya que los bebés, los niños, las personas con algunas patologías médicas y la población en general también están expuestos a los efectos de las olas de calor.

La charla se divide en dos partes:

  • Por un lado, se ofrece una breve explicación acerca del cambio climático y su incidencia en la mayor intensidad y frecuencia de las olas de calor y otros efectos meteorológicos extremos (también se detallan cuáles son las alertas -amarilla, naranja y roja- y qué indica cada una de ellas).
  • Por el otro, se dan consejos para afrontar de la mejor manera posible las altas temperaturas.
Las olas de calor producen deshidratación, elevada temperatura corporal (40° o más), cansancio o agotamiento, dolores de cabeza, mareos, náuseas, respiración y pulso débiles, presión baja y desmayos.

Ante estos síntomas es indispensable pedir ayuda, llamar al SAME, tomar agua fresca y, en caso de estar en la calle, sentarse en lugares a la sombra, tomar agua, asegurarse de estar acompañado y esperar la atención médica.

Cuando se declara una ola de calor o se producen temperaturas muy elevadas durante unos cuantos días es importante tener en cuenta algunos consejos:

  • beber abundante agua durante todo el día, aunque no sienta sed;
  • evitar exponerse al sol de 11 a 17 horas y protegerse usando gorros o sombrillas;
  • usar ropa holgada y de colores claros;
  • reducir la actividad física;
  • permanecer en ambientes frescos, ventilados o acondicionados;
  • evitar ingerir comidas abundantes y calóricas;
  • elegir frutas y verduras;
  • evitar consumir bebidas calientes, muy azucaradas o con alcohol;
  • cuidar especialmente a niños y adultos mayores;
  • y dar el pecho a los lactantes con mayor frecuencia.

Se considera que nos encontramos frente a una ola de calor cuando las temperaturas son extremadamente cálidas. La temperatura mínima supera los 22°C y la máxima los 32 °C, durante al menos 3 días consecutivos.

Estas charlas forman parte de la serie de acciones que APrA desarrolla entre sus estrategias de mitigación frente al cambio climático.

Información sobre las próximas charlas

25/01 en Colonia-Villa 15, Lugano, a las 13 horas.
26/01 en Centro de Día N°28, Parque Chacabuco (Picheuta 1517), a las 10.30 horas.
27/01 en Ruben Darío, Recoleta (Agote y Libertador), a las 10 horas.
27/01 en Rosedal, Palermo (Sarmiento y Figueroa Alcorta), a las 11.30 horas.

MASCOTAS

Las mascotas son muy sensibles a las altas temperaturas: el perro, por ejemplo, sólo puede eliminar el calor corporal mediante el jadeo. En el caso de los gatos se lamen para generar humedad en el pelaje y bajar así su temperatura. En ambos casos, y al igual que las personas, los grupos etarios más susceptibles a sufrir los efectos de un golpe de calor son los más jóvenes y los adultos.

Cómo prevenir el golpe de calor en las mascotas
  • Asegurarse de que el animal esté siempre en un lugar fresco y a la sombra, con agua a disposición.
  • Nunca dejarlo solo adentro de un auto: en días calurosos la temperatura en el interior de un vehículo puede subir más de 10 grados en 10 minutos, incluso con las ventanillas bajas.
  • No pasearlo en horas calurosas. Siempre es preferible hacerlo durante las primeras horas de la mañana o al anochecer, cuando la temperatura es más baja.
  • Evitar darle de comer antes del paseo o de cualquier tipo de ejercicio.
  • Mantenerlo saludable y en su peso ideal.
  • El perro elimina el calor corporal con el jadeo; el gato se lame para generar humedad y bajar su temperatura
Cómo saber si un animal está sufriendo un golpe de calor

Una mascota con alguno de estos síntomas podría estar sufriendo los efectos de un golpe de calor. Si se los detecta, es recomendable visitar de inmediato a un veterinario:

  • Decaimiento.
  • Falta de apetito.
  • Hipetermia (temperatura corporal elevada).
  • Temblores.
  • Cianosis (coloración azulada en las mucosas).
  • Jadeo excesivo o respiración dificultosa.
  • Taquicardia.
  • Salivación.
  • Convulsiones o signos neurológicos.
  • Petequias (pequeñas manchas rojas en la piel).
  • Vómitos y diarreas que pueden contener sangre.

Importante: Se puede mantener mojado al animal hasta llegar al consultorio del veterinario, pero siempre con agua a temperatura ambiente. Un cambio brusco en la temperatura corporal, por el uso de agua fría o hielo, puede empeorar el cuadro.
Si se moja al animal debe hacérselo con agua a temperatura ambiente

¿Qué factores pueden desencadenar un golpe de calor en las mascotas?

El ambiente donde habitan puede perjudicarlos si:

  • Se someten a altas temperaturas y humedad.
  • Permanecen en espacios reducidos y mal ventilados, como por ejemplo el interior de un vehículo estacionado.
  • Si no cuentan con agua fresca disponible.
  • Si se exponen mucho al sol.
Los factores de riesgo:

Edad: los animales muy jóvenes o muy viejos son los más propensos a sufrirlo.
Enfermedades: los animales con enfermedades crónicas, como insuficiencia cardíaca, renal, diabetes o problemas respiratorios son mucho más sensibles.
Características físicas: razas como el Boxer, Bulldog francés e inglés, y todas las de braquicefálicas (de “hocico achatado”) tienen mayores dificultades para disipar el calor mediante el jadeo y son más propensos a sufrir golpes de calor.
Obesidad: los animales obesos tienen menor capacidad de regular su temperatura corporal.
El ejercicio, la digestión, el estrés y diversos factores elevan la temperatura corporal.