Reapertura del Museo Sívori

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Reapertura del Museo Sívori
Reapertura del Museo Sívori

Luego del proceso de puesta en valor, el Museo Eduardo Sívori reabre sus puertas, el jueves 14 de septiembre a las 19 hs., con su patrimonio artístico y arquitectónico renovado, bajo la nueva dirección a cargo de la Lic. Teresa Riccardi.

A través de un programa de mejoras propuesto por la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, se emprendió una puesta en valor integral del edificio con el fin de devolver su esplendor original. Este trabajo apuntó a mejorar las condiciones ambientales del museo haciéndolas más adecuadas para el espectador y la colección.

El proyecto incluyó la renovación del guión museológico y museográfico a cargo de Valeria Keller, en conjunto con los equipos de montaje, investigación, diseño, conservación y restauración del Museo; la instalación de un nuevo sistema de iluminación y climatización con una tecnología equiparable a los principales museos del mundo; la renovación general del jardín.

Desde el año 1933- año de su concepción-, el Museo Sívori de la ciudad de Buenos Aires forma parte de los museos más importantes de arte argentino del país. Su colección reúne más de 4.000 piezas desde el siglo XIX al presente.

Un espacio convocante que a través de su primer Salón Municipal de Otoño de Artes Plásticas -hoy conocido como el Salón Manuel Belgrano- desde 1945 hasta la fecha dio lugar y distinción a las disciplinas tradicionales de las Bellas Artes y las Artes Aplicadas: Pintura, Escultura, Dibujo, Grabado, Monocopia y Textil. En el presente se continúa y apoya esta iniciativa actualizando los montos de premiación y las prácticas artísticas.

En esta nueva etapa, el Museo pone en valor su patrimonio artístico y arquitectónico a través del programa de revalorización llevado a cabo por la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.

El horario de visitas será de martes a viernes de 12 a 19 hs. y sábados, domingos y feriados de 10 a 20 hs.

El Museo

Desde el año 1938, el Museo Sívori de la ciudad de Buenos Aires forma parte de los museos de arte argentino más importantes del país, junto con el Museo Nacional de Bellas Artes y el Museo de Arte Moderno.

Su colección reúne más de 4.000 piezas desde el siglo XIX hasta el presente. Un espacio de distinción que expondrá este año su edición número 61 del Salón Manuel Belgrano en conjunto con el Ministerio de Cultura, en la cual destaca, renueva y amplía los montos de premiación para su próxima edición.

En esta nueva etapa, el Museo pone en valor su patrimonio artístico y arquitectónico a través del programa de revalorización llevado a cabo por la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires. La propuesta incluye como ejes fundamentales la renovación del guión museológico y museográfico, la instalación de un nuevo sistema de iluminación y reubicación del sistema de climatización; la hermetización y ampliación de las salas y áreas sanitarias, nuevos sistemas de accesibilidad y tareas de impermeabilización edilicias. Hoy, el Museo Sívori se configura como espacio plural y democrático, un ámbito que propicia un pensamiento crítico, reflexivo y formativo en el que los visitantes viven una experiencia activa.

Orígenes Modernos / Desafíos del Presente

A la significativa epopeya de artistas y precursores que poblaron nuestro país y delinearon los primeros años del campo artístico argentino, le sigue un núcleo de organizadores que otorgaron un impulso de relevancia a las bellas artes en la esfera nacional y en el circuito porteño.

Desde Eduardo Sívori y Ernesto de la Cárcova hasta las vanguardias, el ámbito de la ciudad se enriquece gracias a la labor fundante de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes (1876), Amigos del Arte (1924), la aparición de la Academia de Bellas Artes (1936), los grupos de artistas independientes, las revistas literarias y los salones. La creación del actual Museo Sívori en 1938 –y del Salón de Otoño, que se presenta por primera vez en 1945– forma parte de esta larga historia que lo posiciona entre los más importantes y prestigiosos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Evocar este legado institucional para contar su origen e historia es importante a la hora de puntualizar las diferencias con el presente. Si bien el Museo Sívori se inscribe en la historia de la fundación de los museos modernos de la Argentina y actuó desde una gestión comprometida y con voluntad institucional, su accionar fue itinerante y sin un espacio definido; con contratiempos edilicios e interregnos, que finalmente encontró su sede física entrados los años 90. Un proyecto arquitectónico informado por un paradigma moderno tardío, que mostró dificultades funcionales al momento de adaptarse a un planteo museográfico.

Como contrapunto, estas cuestiones nos llevan a considerar con detenimiento las mejoras edilicias propuestas por la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico en su programa de renovación de Museos de la Ciudad, que desarrolla actualmente. Esta modernización museográfica, que involucra el reacondicionamiento, la accesibilidad a las salas y la ampliación de espacios de exhibición es acompañada por una forma cuidadosa y apropiada de desplegar las colecciones en el espacio renovado a partir de un novedoso guión museográfico y proyecto curatorial. Logros que se suman a las condiciones de hermetización de los espacios de las áreas de exposición patrimonial así como a la optimización de las áreas de trabajo del personal.

Cabe destacar esta nueva performatividad museográfica, que apuesta a dar continuidad al Museo Sívori, repensándolo y posicionándolo en el circuito porteño, y cuyo objetivo central es mejorar su desempeño, ya que el museo es en relación con las comunidades que le dan vida y al ritmo de las gestiones que lo impulsan. Si en otros momentos el avance de los primeros modernos agitó a toda una generación de intelectuales y artistas para emprender las bases fundacionales de la institución y el campo artístico, hoy nos resulta inspirador aquel pensamiento en acción para interpelar las imágenes de nuestro pasado al tiempo que establecer nuevos relatos con las comunidades y artistas de nuestra ciudad. En este programa nos interesa promover desde el museo diversas culturas curatoriales que involucren una criticalidad.

No se trata sólo de hacer una exposición, se trata de pensar sus modos y despliegues materiales, cómo se muestran y se mostraron las obras anteriormente, cómo se ven los objetos y materialidades que los fabrican, cuáles son las historias de las mismas o cuáles son sus diversos soportes. Culturas curatoriales que revelen la potencia del museo al visibilizar su colección, cuidarla, y en ello, estrechar vínculos con sus públicos.

Salón Belgrano, una apuesta renovada

El Belgrano es el salón que organiza el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori junto con el Ministerio de Cultura de la Ciudad desde 1945. Este certamen premia a artistas argentinos y residentes en diversas disciplinas artísticas fomentando la trayectoria, la continuidad y la práctica en el arte. Para el museo, El Belgrano opera como un instrumento identitario e institucional con una doble naturaleza: por un lado, garantiza el desarrollo y la diversidad de la escena cultural en el ámbito de la ciudad incrementando el acervo patrimonial al adquirir los primeros premios en cada categoría, y por el otro, otorga pensiones que le dan un reconocimiento a la producción de los artistas que dedicaron su vida a la profesión.

Desde la nueva gestión se propone un incremento de los montos establecidos en cada categoría así como la ampliación, en una segunda instancia, que incluya otras disciplinas como la fotografía, la incorporación de la bienal de tapiz al salón, las artes del fuego, las artes digitales, los medios experimentales,
instalaciones y objetos.

Exposición: Tierra. Caos y germen. 

es el título de la exposición con la que reabre sus puertas al público el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori presentando un corpus significativo de obras de su acervo patrimonial.

La hipótesis de investigación realizada en torno a la exposición inaugural Tierra. Caos y germen. Colección Sívori, enlaza diversos núcleos narrativos que se vinculan a la representación de la tierra como lugar de pertenencia y disputa. A través de dos grandes nodos: caos (Sala A) y germen (Sala B) se despliegan alrededor de 150 piezas de la colección y del fondo documental de archivo y biblioteca del Museo Sívori que abarcan un horizonte temporal: desde los inicios del siglo XX hasta el presente.

Acontecimientos históricos a nivel global como la resistencia durante la Guerra Civil Española (1936-1939) y los albores de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) definen el conjunto de obras de la primera matriz conceptual: caos. La llamada “década infame” y la crisis reinante en aquellos años ponen en primer plano las voces de los trabajadores, los sistemas de arrendamiento rural junto a sus protagonistas, los colonos inmigrantes y los pueblos originarios que han sido desterrados. En el campo cultural, seguido a la academia y la vanguardia de los años 20, la presencia de los Artistas del Pueblo –Guillermo Facio Hebequer, Agustín Riganelli, Aldofo Bellocq, José Arato y Antonio Vigo– y, por otra parte, figuras como Antonio Berni, enriquecen el lenguaje y la cultura visual del período abarcando una extensa producción gráfica que va desde las artes aplicadas hasta las artes plásticas. A través de estos artistas, la pintura, la escultura, y fundamentalmente el dibujo y el grabado, muestran un despliegue único hasta el momento, presentando imágenes que oscilan entre los expresionismos y el nuevo realismo.

La segunda matriz conceptual, germen, expone un origen, el nacimiento de aquello que está en proceso de transformación. Una imagen eco, Santiago del Estero de Enrique Policastro, resuena y expande los diversos nodos que integran esta matriz conceptual de pertenencia. Por un lado, las representaciones de mujeres son abordadas desde lo figural hasta ensayar una disolución metamórfica con lo biológico en la obra de Elda Cerrato El cuerpo humano o coloquio sobre el temblor y los dibujos pertenecientes a la Coleccion Riganelli, expuestas por primera vez y ampliamente representadas en la exposición. La materialidad clásica del conjunto de cabezas de niños de los artistas Agustín Riganelli, Alberto Lagos, Carolina Álvarez Prado y Pedro Tenti se vuelve un contrapunto de los elementos matéricos informales de las piezas de Círculo en gris de Clorindo Testa y Entraña Terrenal de Noemí Di Benedetto. En este sentido, las transformaciones de la ciudad entre los años 30 y 60 se amplían, emergen los suburbios y el barrio se articula como el germen de la vida social, visible en la película Buenos Aires (1958) de David Kohon. Finalmente, dentro de esta matriz, ancladas en un horizonte temporal extendido hasta el presente, las imágenes del paisaje se exhiben tanto como un motivo que articula un modo contemplativo y empático, hasta otro tipo de representaciones que lo muestran en una constante cromática dinámica y mutante como en la obra de Raquel Forner Potestad o la pintura Vértigo de Marcia Schvartz.

Esta relación vinculante entre las dos matrices, caos y germen, como bien ha planteado acerca de la pintura el filósofo Giles Deleuze, es diagramática, manual y comporta una manera de observar el mundo donde ambas instancias son indisociables la una de la otra. Donde la catástrofe sin un origen o un origen sin un desequilibrio son inimaginables.